Fue sólo un minuto, un instante, una ráfaga de goles y fútbol. Premio para el Arsenal y castigo
para el Tottenham, más de media hora de idas, vueltas, ataques y contras, pero todo cambio de un
momento para el otro. Los anfitriones cerraron el derby del norte de Londres respetando su
filosofĂa, fundamentando su fĂştbol con paciencia, toques rápidos y definiciones precisas y
letales. Click to continue reading...