Cuando
Míchel, que defendía los colores del Madrid, tocó hasta en tres ocasiones los
genitales al colombiano
Valderrama mientras esperaban al saque de un córner el 9 de
septiembre de 1991 en la jornada 2 de una liga que terminó ganando el Barça, no sabían que ese
iba a ser uno de los gestos más recordados de la historia del fútbol, si no el que más.
Cuando
Míchel, que defendía los colores del Madrid, tocó hasta en tres ocasiones los
genitales al colombiano
Valderrama mientras esperaban al saque de un córner el 9 de
septiembre de 1991 en la jornada 2 de una liga que terminó ganando el Barça, no sabían que ese
iba a ser uno de los gestos más recordados de la historia del fútbol, si no el que más.