Cuando Arrigo Sacchi dijo alguna vez "El fútbol es la cosa más importante
de las cosas menos importantes" describía un axioma que el hombre a veces en su aspiración
de sacar traumas, miedos, tristezas y/o frustraciones, olvida. El fútbol es una fiesta de
90 minutos en la que las rivalidades no deben rebasar la hermandad de un pueblo que en su afán de
reconstrucción, busca motivos para festejar.
"El Milán de Sacchi cambió para siempre el fútbol con una nueva forma de
defender"
La frase es de Emilio Butragueño, que sufrió en sus carnes una forma
colectiva perfecta de defender.
El Milán de Arrigo Sacchi fue el mejor equipo del mundo desde 1989 hasta 1995,
ya bajo la dirección de Fabio Capello.