Eran las 10 pm del miércoles 5 de agosto, me trasladaba a mi hogar después de haber visto a
Tigres ganar la Superliga 2009.
Platicaba con una amiga de todo lo que había sucedido en la semana, del partido de
despedida del Diablo, de cómo al equipo le vendría bien este tipo de triunfos y
de lo que viene para el futuro, pero fue entonces cuando recordé un pasaje del partido
del pasado 4 de Agosto, donde toda una afición puso el ambiente en el
Estadio Universitario, en un partido que bien sabíamos que era de exhibición pero toda
una mezcla de sentimientos y emociones hicieron que esa noche todo fuera alegría.