Torres, Iniesta y un palentino errante

Por snedecor
Doy fe, porque me tocó sufrirle en mis propias carnes, de que hasta los 17 años Diego León no tenía nada que envidiarles a la inmensa mayoría de sus compañeros de generación. De hecho, él era el envidiado: técnicamente superdotado, era una de las perlas de la prolífica cantera madridista, había sido campeón de Europa sub'16 y mundialista sub'17, tenía a su ciudad natal entregada a sus mágicos pies y hasta triunfaba (o eso se rumoreaba) con las chicas, con su look a lo Julio José Iglesias (?

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