Morir por un penalti

Por Sebastián Dulbeca
Los ojos en blanco de Marc-Vivien Foe y el espaldarazo de Miklos Feher regresan en bucle cada vez que un futbolista se derrumba sobre el césped a solas con su sombra. En un círculo de aire limpio de rivales sucumbieron también Antonio Puerta y el felizmente recuperado para la vida no deportiva Rubén de la Red.

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