No somos nadie

Bonita hostia, aunque rectifico: somos los vigentes campeones de Europa. Pero, ¿es tal título suficiente para creernos favoritos? Yo creo que, visto lo visto, al margen de rachas victoriosas y números estratosféricos, no. Habría que preguntarse si España hubiese pasado de ronda en el otro grupo.