A la Confederaciones, con los pies en el suelo

Le decía el otro día a un amigo que ganaríamos en Sudáfrica, a lo que él, muy consciente de la historia que rodea al aficionado español me decía "calma". Y es cierto. El panorama ha cambiado demasiado tras la consecución de la Eurocopa en Viena. Llegamos con las orejas bajas a la cita de selecciones y ahora volvemos a subestimar.