El United comienza a saciar su ambición

120 minutos, un juego cambiante, buenas actuaciones individuales, cambios, tapadas, postes, y para colmo, definición por penales. Wembley vivió una verdadera tarde de futbol, una final con todas las letras. Se podría decir que no vimos un partido brillante, pero la actitud mostrada por ambos conjuntos fue completamente destacable.