Yo soy de "Toico"

Recuerdo una anécdota que me contó mi hermano de uno de sus viajes. Estando en Cádiz con sus compañeros de clase, vieron a un niño de no más de diez años jugando con un balón. Le hicieron un gesto para que les pasara el cuero y estuvieron peloteando con él un rato hasta que el chico les advirtió que se debía de ir.

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