Lucas Lobos, puede ser, puede ser…

Kikin entra al área, quiere eludir rivales, sabe que no puede y cede a la llegada del armador argentino de Tigres: Lucas Lobos. El argentino amaga el disparo, tres defensas se pasan buscando tapar el tiro, y Lobos saca de la chistera un recorte, prepara el acto final y ¡pum! gol, gol, gol que devolvía a [.