¡Racing de primera y ahí se queda!

Con literalmente sangre sudor y lágrimas, el club albiceleste de Avellaneda ganó la final más importante del año; esta vez no por un campeonato sino para defender su posición como equipo de primera ante un club grande como ser el pirata Belgrano de Córdoba.

La definición de la promoción por la permanencia en primera tuvo de todo, a pesar de su escasez de goles, fue un partido vibrante y emocionante por donde se lo mire.